El laboratorio de una fábrica es el mejor lugar para aprender sobre el fracaso
(..) Y donde hay un motor encendido y gigante; y donde hay una fábrica estupenda y gloriosa, y donde hay un palacio de cemento y de sangre o una gran muchedumbre de huelguistas con hambre, vosotros veis a una princesa que llora.
Yo me hice socialista en el seminario porque el género de disciplina que allí reinaba me ponía fuera de mí