El hombre avaro está lleno de temores, y quien vive con temor será siempre un siervo.
El Maestro dice: El pródigo es arrogante y el avaro es mezquino. Es preferible la mezquindad a la arrogancia
Nada se parece más a un hombre honesto que un pícaro que conoce su oficio.
Sé un hombre honesto y habrá en el mundo un pícaro menos.
Ahora él camina por aquel camino tenebroso al lugar de donde afirman no vuelve nadie
Evitad las decisiones desesperadas; pasará el día más tenebroso si tenéis valor para vivir hasta el día siguiente.