¡Cómo hemos de admirar la pureza sacerdotal! -Es su tesoro. -Ningún tirano podrá arrancar jamás a la Iglesia esta corona.
El tiempo no se detiene para admirar la gloria; se sirve de ella y sigue adelante.
No nos alcanzará el alambre de fardo para colgar a los contreras
¿Crees que un trabajador quiere colgar un cuadro en su casa, donde él se ve sudando en una fábrica? Él prefiere un ramo de flores o un bonito paisaje.