El miedo es la forma de nuestra subordinación a las leyes físicas.
Es falso que la igualdad sea una ley de la naturaleza. La naturaleza no ha hecho nada igual. Su ley es la subordinación y la dependencia.
Amar significaba tiranizar y dominar... El amor es una lucha que empieza con odio y termina con el sometimiento del objeto amado.
La sociedad expresa, cada vez que puede, aspiraciones que el sistema político no registra cabalmente. Los ciudadanos, por exclusión, autoexclusión, desesperanza o sometimiento a la disciplina social, son rehenes de un mecanismo cuya sensibilidad está cada día más desmarcada del sentir popular.
El comercio une al mundo en una común hermandad de dependencia mutua y de intereses recíprocos.
Todo es don de Dios. Y sólo reconociendo esta dependencia vital del Creador, encontraremos libertad y paz.