Sin nuestro sufrimiento, nuestra tarea no diferiría de la asistencia social.
Sólo hay una ciencia: la física. Todo lo demás es asistencia social.
No hay que confundir nunca el conocimiento con la sabiduría. El primero nos sirve para ganarnos la vida; la sabiduría nos ayuda a vivir.
La ciencia de adquirir riquezas está en encontrar cierta cantidad de hambrientos, pagarles tres monedas, hacerles producir por diez, amontonar una fortuna y acrecentarla de inmediato mediante algún golpe de mano con ayuda del Estado
Miguel Servet, solo, pero confiado en la protección segurísima de Cristo.
Él (George W. Bush) no tomará la iniciativa en la protección del medio ambiente y la creación de nuevos puestos de trabajo en tecnologías ambientales para el siglo 21, pero yo lo haré. ¿Y saben qué más? El no tiene a Al Gore, y yo sí.
El amor de las mujeres por los hombres no es un muro a cuyo amparo ellos se puedan refugiar; es un obstáculo que se ha de franquear para vivir.
Mi padre siempre me amparó por desgraciado y me tuvo un sitio en su corazón.
El estado ideal no es aquel en que cada uno tiene acceso a la misma cantidad de riqueza, sino en proporción a su contribución a la riqueza general.
Mi conducta al respecto, ha sido la de mantener un prudente silencio, como contribución a la concordia entre mis conciudadanos