¡Preferiría ser cenizas que polvo! Preferiría que mi chispa se queme en una brillante hoguera a que sea extinguida por seca desintegración. Preferiría ser un espléndido meteoro, cada átomo en mi en magnífico resplandor, que un soñoliento y permanente planeta.
Aquí nosotros no hemos dormido en tres cabrones días, para que vayan escuchando y se vayan enterando. Porque yo no soy Luis Miguel, ni soy Shakira, ni soy ningún tipo de artista que estaba en un cabrón yacuzzi, agarrandome las bolas con modelos en el hotel.
Un cuerpo dormido nos entrega la paz del mundo. Me voy sin hacer ruido. Te dejo en el país construido por el sueño. Al irme siento que sonríes.