Supieron despertar a mi alma grave. Vos manejáis con una y otra llave mi corazón, y de ello estoy contento, dispuesto a navegar a todo viento, que es cuanto hacéis por dulce honor tenido.
Ahora entiendo por qué algunos hombres no pueden evitar embarcarse dijo Anne. Ese deseo que nos viene a todos en algún momento, navegar más allá de los confines del ocaso, ha de ser muy fuerte cuando nace en alguien.