Esos hombres, si son hombres verdaderamente, parecen bestias. De hecho son bestias, ay, y carecen por completo de sensibilidad. No crean belleza ni esplendor; graznan como los cuervos, y sus almas están enroscadas en el error. Vagan como ovejas sin mente, pero ovejas violentas.
No es necesario decir todo lo que se piensa, lo que si es necesario es pensar todo lo que se dice