El amigo próximo se hizo distante, la vida se volvió una aventura errante. de repente, no más que de repente
Y de repente el mar: la rabiosa rebeldía del Atlántico henchía sus oídos.
Me encontré de pronto en la culminación de la dicha del amor y en consecuencia en la cima de mi vida, de mis añoranzas y aspiraciones.
Un día estarás tumbado allí en un delicioso trance y de pronto una caliente brocha enjabonada te será aplicada en la cara... Lo tomarás a mal, un día el empleado de la funeraria te afeitará