Espero dejar claro, por tanto, que todos los hombres han estado de acuerdo en la doctrina de la libertad y de la necesidad, según cualquier acepción razonable que se asigne a estos términos.
Sabiamente, Juan Antonio Villacañas afirma que la poesía, antes que con la palabra, se hace con los ojos, y los ojos, la visión, son la metáfora por antonomasia del conocimiento. El poeta es el iluminado, en la acepción original del término, y es, por tanto, también el que ilumina.
En todo idioma culto hay un cierto número de palabras que permanecen envueltas en un profundo misterio: hado, fatalidad, azar, predestinación, destino. No hay hipótesis, no hay ciencia que pueda expresar la emoción que se apodera de nosotros cuando nos sumergimos en el sonido y significación de dichos vocablos.
Para los oídos, lo que retorna al alma es la significación del lenguaje (los niémata, las ideas, los fantasmas que la voz excita) y no la substancia de la palabra.
Es interesante pensar que tú eres la única persona que le completas y después darte cuenta que hay millones de personas que han sentido lo mismo en su vida. Al final todos nos sentimos atraídos por el amor y no podemos evitarlo
Soy la perfección de un cubo de Rubbick, el sentido de una película de Stanley Kubrick
La idea de que las crisis poseen tanto un aspecto negativo como otro positivo, la expresa muy bien la palabra con la que la designan los chinos, wei-chi. La primera parte de la palabra significa cuidado, peligro. La segunda parte, sin embargo, tiene una connotación muy distinta; significa oportunidad de cambio.
Desde el punto de vista finalista este concepto se identifica con el de autogestión.
Sólo quedó una vía para salvar nuestra libertad política, nuestra libertad personal, nuestra seguridad, nuestra forma de vida, desarrollada desde hacía muchos siglos, y que tenía como base un concepto cristiano y humano del mundo: una firme conexión con los pueblos y países que tengan las mismas opiniones que nosotros sobre estado, persona, libertad y propiedad.
No hagas reír hasta el punto de dar motivo a la risa.
Para que pueda trabarse una verdadera amistad, es preciso prescindir de la superioridad que puedan otorgar la edad, los honores, las riquezas o el poder. El único motivo que nos debe incitar a la amistad es la búsqueda de las virtudes y el mutuo perfeccionamiento.
La muerte es el fin señalado a toda vida. Morir a manos de un hermano en lugar de morir a causa de una enfermedad o en alguna otra forma no puede ser para mí motivo de tristeza. Y aún así, estoy libre de todo pensamiento de cólera u odio contra mi posible agresor. Sé que eso redundaría mucho más en beneficio de mi vida eterna, y que el agresor, más tarde, se daría perfecta cuenta de mi inocencia.
El equilibrio no se adquiere mecánicamente y de un modo inerte, sino a partir de la tensión ya causa de ella.
Es interesante y significativo el que un historiador, sin prejuicio teológico alguno, descubra que no puede describir el progreso de la humanidad honradamente sin dar un lugar de prominencia a un maestro pobre de Nazaret. Un historiador como yo, que ni siquiera se llama cristiano, descubre que el cuadro va girando irresistiblemente en torno a la vida y al carácter de este hombre tan significativo
Estoy absolutamente convencido de que la fama y el dinero son valores intrascendentes. Pasa que claro, nos los describen con un peso tan significativo que parecería imposible resistirse a valorarlos.
Las ideas no son perceptibles por nuestros sentidos sino que sólo las había conocido el alma estando separada del cuerpo y que, al unirse a él en el nacimiento, las olvidaba
La dudosa moralidad de la sentencia de que vale más malo conocido se aplica con harta frecuencia aquí. Quizá por eso se hable tanto de relevo generacional, de aporte de sangre joven y tanto otro infatigable lugar común, que por descontado, alude a una realidad que no se da
Somos la banda más importante de este país. ¿La mejor del mundo? Oh, si. Para mi, yo soy el mejor compositor del mundo. Por lo menos estoy a la altura de Neil Young. Y U2. Y Paul Weller. Esta es la gente a la que respeto.
Lo importante no es tener muchas ideas, sino la idea oportuna en cada caso.
Lo más notable de esto es que todos los afectados, el conjunto de la sociedad, consideran y tratan a la crisis como algo fuera de la esfera de la voluntad y el control humanos, un golpe fuerte propinado por un poder invisible y mayor, una prueba enviada desde el cielo, parecida a una gran tormenta eléctrica, un terremoto, una inundación.
De esas falsas teorías, la más notable es la doctrina de la protección a la industria nacional; frase que significa la prohibición o la restricción por medio de fuertes derechos de aduana, de aquellas mercancías extranjeras que pueden producirse en el país.
No tengo miedo a opinar, tengo miedo de convertirme en otro imbécil más que por el hecho de ser notorio se cree que al público le interesa su opinión. ¿Por qué un artista o un tipo notorio tiene que andar diagnosticando, tirando la precisa? ¿Acaso uno por tener un cacho de fama sabe más que un albañil, que un colectivero? Por favor, dejémonos de jorobar...
Nunca podrás vengarte de tu enemigo, porque el mayor que tienes eres tú mismo; pues es notorio que la venganza es hija del amor propio.
¿Cómo le será permitido al poeta equivocarse, cuando su naturaleza y su destino han sido colocados en el sitio más destacado del mundo?
El ajedrez no es para mí un juego sino un arte. Sí, considero que es un arte y me hago cargo de todas las obligaciones que eso implica. Todo ajedrecista destacado y con talento no es que tenga el derecho sino que tiene la obligación de considerarse artista
Casi aparece amenazada la existencia del mundo. La imagen es uno de los principales medios de interpretación y por ello su importancia es cada día mayor.
Pertenezco a un pueblo y a una cultura que no se ha resignado a darle la última palabra al dolor y ha convertido sus pesares en materia de esperanza. El judío confía en una interpretación más y cree que es posible volver a empezar. El holocausto no tuvo la última palabra.
Todo movmiento revolucionario es romántico, por definición
Las leyes deben tener como objeto el interés del régimen establecido, cualquiera que éste sea y el mantenimiento de su autoridad, y de aquí se desprende, en su concepto, la verdadera definición de la justicia derivada de la naturaleza misma. Platón: Las leyes. Libro IV.