El martirio es una gracia de Dios que no creo merecer. Pero si Dios acepta el sacrificio de mi vida, que mi sangre sea la semilla de libertad y la señal de que la esperanza será pronto una realidad.
Los cerditos no soportan que una mujer que una mujer se ponga a cantar de frente, solita su alma con la guitarra. Pero a mi no me preocupan que sean tan canallas, porque cuando los perros ladran es señal de que cabalgas.