El hombre es dueño de su propio destino. Tú mismo, por el poder de tu pensamiento, creas tu destino. Pero puedes anularlo si quieres. Todas las facultades, energías y poderes están latentes en ti. Desarróllalas y hazte libre y grande.
Nos dimos cuenta de que ibamos a poder vivir bien de la música a partir de Despedazado por mil partes. Quizás se podrían haber largado los laburos paralelos después del primer Obras, pero ahí nos empezó a ir mejor. Estábamos enganchados con créditos, Tete había sacado uno para comprarse la casa.