Como ser humano soy una especie de antología de contradicciones, de gaffes, de errores, pero tengo sentido ético. Esto no quiere decir que yo obre mejor que otros, sino simplemente que trato de obrar bien y no espero castigo ni recompensa. Que soy, digamos, insignificante, es decir, indigno de dos cosas; el cielo y el infierno me quedan muy grandes.
Un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su país es una contradicción andante; y el que comprendiendo no actúa, tendrá un lugar en la antología del llanto, no en la historia viva de su tierra.
La nación, que pierde la memoria deja de ser una nación, se convierte en una mera colección de personas, que de manera temporal celebran en el territorio.
La moral debe ser formulada en términos de vida; la teoría moral no puede existir en un libro. La ciencia moral no es una colección de leyes abstractas.
Si la recopilación que hoy presento con las divagaciones que me obsesionan tiene que sostenerse en alguna referencia retórica, podría ser sagitario. Al fin y al cabo, yo nací un 23 de noviembre.
Como ser humano soy una especie de antología de contradicciones, de gaffes, de errores, pero tengo sentido ético. Esto no quiere decir que yo obre mejor que otros, sino simplemente que trato de obrar bien y no espero castigo ni recompensa. Que soy, digamos, insignificante, es decir, indigno de dos cosas; el cielo y el infierno me quedan muy grandes.
El campo del intelectual es por definición la conciencia. Un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su país es una contradicción andante y el que comprendiendo no actúa tendrá un lugar en la antología del llanto pero no en la historia viva de su tierra.
Una colección de anécdotas y máximas es el mayor tesoro para el hombre de mundo que acierte a intercalar las primeras en su lugar debido, y a recordar las segundas en el caso oportuno.
¡Creo verla en las más vulgares facciones de cada hombre y cada mujer, y hasta en mi propio rostro! El mundo es para mi una horrenda colección de recuerdos diciéndome que ella vivió y que la he perdido.
Si la recopilación que hoy presento con las divagaciones que me obsesionan tiene que sostenerse en alguna referencia retórica, podría ser sagitario. Al fin y al cabo, yo nací un 23 de noviembre.