El racismo no era un problema en el Mundodisco porque, con trolls y enanos y todo eso, el especiecismo era más interesante. Los blancos y los negros vivían en perfecta armonía y se aliaban contra los verdes.
En el mercado libre es natural la victoria del fuerte y legítima la aniquilación del débil. Así se eleva el racismo a la categoría de doctrina económica.