Vale más ser cobarde un minuto que muerto el resto de la vida.
¿Y sabes qué otra cosa sentí, Valentín? Pero por un minuto, no más. - ¿Qué? Habla, pero quédate así, quietito...-Por un minuto sólo, me pareció que yo no estaba acá...Ni acá, ni afuera...-Me pareció que yo no estaba...Que estabas vos sólo. -O que yo no era yo. Que ahora yo...Eras vos.