Sostener que los hebreos debemos estarle agradecidos a pío XII me parece, cuando menos, una herejía
Dulce es el yugo de Jesús, liviano su peso, por lo tanto, no demos lugar al enemigo para insinuarse en nuestro corazón y robarnos la paz. P. pío
El hombre probo y pío es mitad santo y mitad pollito.
El tiempo transcurrido en glorificar a Dios y en cuidar la salud del alma, no será nunca tiempo perdido. (San Pio de Pietrelcina, el Padre Pio).