Todos los infortunios de los hombres derivan una sola cosa: no saber quedarse tranquilos en una habitación. Pensamientos, fragmento 126.
El cuerpo interrogado en el suplicio es a la vez el punto de aplicación del castigo y el lugar de obtención de la verdad. Y de la misma manera que la presunción es solidariamente un elemento de investigación y un fragmento de culpabilidad, por su parte el sufrimiento reglamentado del tormento es a la vez una medida para castigar y un acto de información.
¿Podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí? -Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar, dijo el Gato. No me importa mucho el sitio, respondió Alicia. Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes, le contestó el Gato.
Hubo un par de profesores que me prestaron atención, que me animaron a dibujar o a pintar, a expresarme. Pero la mayor parte del tiempo se empeñaban en que fuera un jodido dentista o un maestro. Luego, los fans se empeñaron en que fuera un jodido beatle o un Elgenlbert Humperdinck y los críticos se empeñaron en que fuera Paul McCartney.
A mi perro Pimperl dele usted una porción de tabaco español, un buen pan y tres besitos.
Lo que denominamos el mal es la inestabilidad inherente a la humanidad entera que lleva al hombre fuera de sí, más allá de sí, hacia un algo insondable, exactamente igual que si la Naturaleza hubiese infundido en nuestra alma una irremediable porción de inestabilidad, procedente de sus restos de antiguo caos
La fama es un trozo de nada que el artista agarra al vuelo sin saber por qué.
Procuraba que no pasara día sin hacer una buena acción, o acoger en su casa a una persona desgraciada o víctima de una injusticia. De su amor por el bien y de su generosidad se hubiera podido deducir que era rico en dinero y propiedades, cuando la realidad era que no poseía nada, salvo la casa de la derecha del callejón y un trozo de tierra en el campo.
Poner el remiendo junto al agujero nunca es la mejor solución.
Los cómics son capaces de ser cualquier cosa que la mente puede imaginarse. Considero como un gran privilegio ser dibujante. Amo mi trabajo, y soy agradecido por la oportunidad increíble que tengo que expresar mis pensamientos. La gente me da su atención por algunos segundos diarios, y lo tomo como un honor y responsabilidad. Intento dar a los lectores la mejor tira que soy capaz de hacer.
¿Qué le hubiera gustado ser si no hubiera sido escritor? -Me hubiera gustado ser detective de homicidios, mucho más que ser escritor. De eso estoy absolutamente seguro. Un tira de homicidios, alguien que puede volver solo, de noche, a la escena del crimen, y no asustarse de los fantasmas.
Mis ojos son dos cruces negras, que no han hablado nunca claro, mi corazón lleno de pena, y yo una muñeca de trapo