No es asunto nuestro establecer prohibiciones, sino llegar a convenciones... En la lógica no hay moral alguna. Cada uno tiene la libertad de construir su propia lógica, esto es, su propio lenguaje, tal como prefiera. Todo lo que se requiere de él es que, si desea discutirlo, debe establecer sus métodos con claridad, y proporcionar reglas sintácticas en lugar de argumentos filosóficos.
Marx no se limitó a establecer nuevas teorías para explicar el mundo, sino para transformarlo. Se dedicó a descubrir las leyes rectoras de la evolución de la humanidad y de los fenómenos sociales.