El ya no tenía ninguna esperanza, y su miedo de vivir se hacía más poderoso cuando pensaba que jamás tendría ilusiones, cuando obstinadamente fijos los ojos en un rincón de la estancia, reconocía que le era indiferente trabajar de lavaplatos en una fonda o de criado en un prostíbulo
Y a veces charlo, a veces rezo, a veces lloro, como guiso en mi pequeña cocina del rincón
La poesía es a la vez un escondrijo y un altavoz.
Debes encontrar un hueco en el mercado en el que tus competidores se hayan vuelto perezosos y hayan perdido el contacto con los lectores o espectadores.
Tejamos en el día un hueco de verdad, el libro de poemas toma apenas lo que el show o la serial y brinda todo aquello que un hombre puede dar, su lágrima, su dicha, su secreto sin horarios ni canal.
Yo y mi sombra, ángulo recto. Yo y mi sombra, libro abierto.
Tú golpe limpio tiene un ángulo para penetrar en el interior de las defensas del contrario.