Es un gran error suponer que una mujer sin corazón sea fácil de contentar en los asuntos amorosos.
El amor perfecto tiene esta fuerza: que olvidamos nuestro contento para contentar a quienes amamos.
El aventurero actual ha aprendido a contentarse con sombras de emoción. La televisión y el cine son sus melancólicos proveedores de asombro.
Será un perpetuo esclavo quien no sabe contentarse con poco