Vamos a beber en las fuentes vivas de los hechos diarios la convicción que sirva de motor impetuoso a nuestra obra, conscientes de que fue la convicción cristiana (un ejemplo solo) el dínamo que hizo brotar el inmenso arte popular de las primeras y más ejemplares épocas del renacimiento italiano.
Creo que el nacimiento de mi hija fue una especie de renacimiento para mí. Me hizo ver la vida de un modo completamente nuevo. Y me hizo apreciar la vida de un modo en que no creo haberlo hecho antes