En ningún momento de la historia del mundo, la mentira organizada se ha practicado con menos vergüenza, o por lo menos, gracias a la tecnología moderna, más eficientemente o en una escala tan amplia, que por los dictados políticos y económicos de este siglo.
Cataluña ha sido un lugar que, si ha crecido, ha sido gracias a todos los pueblos y a las gentes que sucesivamente se han ido instalando allí y han ido enriqueciéndola en todos los sentidos, con el trabajo, con el pensamiento, con su aportación humana