Que no se me censure si, a veces, parece que pinto ciertas escenas de amor con demasiado detalle, a no ser que me juzgue mal pintor, ya que no se podría reprochar a mi ánimo gastado el que no sepa ya gozar sino por reminiscencia.
Hay que acostumbrarse a vivir con los enemigos, ya que no a todos podemos hacerlos nuestro amigos.
¡Bienvenido sea el dolor si es causa de arrepentimiento!
Beso tu beso deteniendo el tiempo a ver si se detiene aquí la vida.