Cuando el ánimo está en suspenso, un ligero impulso lo hace inclinarse acá o allá.
La democracia es la necesidad de inclinarse de cuando en cuando ante la opinión de los demás.
Los hombres de más talento son aquellos que conocen el espíritu del pueblo y saben dirigirse por él.
Los proyectos de planificación de ciudades debieran dirigirse de tal modo que, por ejemplo, al planificar una vivienda, un edificio o un grupo de edificios, la solución a la que se llegase fuera la natural para el año en que se levante el edificio.
El hombre no reza para dar a Dios una orientación, sino para orientarse debidamente a sí mismo
La abundancia de las cosas consumidas indiscriminadamente se vuelve funesta. Hace imposible orientarse en ella, y así como en los monstruosos almacenes hay que buscarse un guía, también la población, ahogada en ofertas, espera al suyo.
Es preciso recordar que siempre hay un futuro, futuro que es inexorablemente incierto. Con esto no quiero dar un mensaje de pesimismo, ni mucho menos, ya que la incertidumbre puede terminar tanto negativa como positivamente, con la ventaja de que el ser humano tiene facultades para inclinar la balanza a su favor.