Creo que uno nunca es totalmente feliz, nunca dura mucho, tampoco. Uno es feliz por ratitos como la canción que decía mi mamá de Cri-cri: ahí en la fuente había un churrito se hacía grandote se hacía chiquito. Así es la felicidad, a veces grande, a veces no existe.
- ¡El es nuestro Señor pues taitita!, si no estamos bien con él, nuestra mama pacha también está mal. Él bendice año a año nuestra tierra y nuestro hogar.