La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos.
Quien no tiene lo preciso para mantenerse solo, ¿buscará en el matrimonio la multiplicación de sus necesidades?
Es más dificil crear o inventar un placer nuevo que una religión, una cocina o una nueva concepción estatal.
La filosofía responde a la necesidad de hacernos una concepción unitaria y total del mundo y de la vida.