La vida del mundo es la paz de nuestra alma, sin una cerca de la otra es la misma muerte de nuestro propio ser que recoge lo que no hemos vivido hasta que nos damos cuenta lo demasiado tarde que ahora es
No eres simplemente un humano: eres un ser humano. Reconoce tu propio valor y siempre recuerda que mereces buen trato.
Como has cometido la imprudencia de confiar a personas ajenas este asunto, que era un secreto exclusivo de la dirección, ya no es posible ocultarlo. Circularán toda clase de rumores que las malas lenguas de la población se encargarán de alimentar y abultar. Es indispensable que lo desmientas públicamente.
¿Podrá esta nación hacer el comercio exclusivo de la mitad del mundo, sin manufacturas, sin producciones territoriales, sin artes, sin ciencias, sin política?
Vale la pena discutir racionalmente los motivos por los cuales el capitalismo no está funcionando bien. Y por qué el socialismo no fracasó, ni funcionó, porque nunca fue aplicado. Fue traicionado desde el comienzo, en particular por los propios marxistas.
Barbarie y civilización son dos categorías de origen particular pero cuya aplicación puede ser universal. Sin embargo, ser civilizado no significa que se tengan estudios superiores, sino que se sabe reconocer la plena humanidad de los otros, aunque sean diferentes. No son bárbaros quienes no tienen buena educación o han leído poco, sino quienes niegan la plena humanidad de los demás.
Bien podría ser que Lisboa, contrario de lo que parecía, no fuera ciudad, sino mujer, y la perdición solo amorosa, si el restrictivo adverbio tiene cabida aquí, si no es ésa la única y feliz perdición.
El arte es la expresión de uno mismo. ¡Cuanto más complicado y restrictivo es un método, menos oportunidad para la expresión del sentido original propio de libertad!
Lo distintivo del pensar metafísico -que busca el fundamento del ente- es que, partiendo de lo presente, lo representa en su presencialidad y lo muestra, desde su fundamento, como fundado
Lo que es distintivo en el hombre es la posibilidad de hundirse hasta el nivel de las bestias. Con todo, tiene también la posibilidad de llevar a alturas nuevas y sin precedente esa unidad de la sensibilidad y del impulso, del cerebro, el ojo y el oído, que ejemplifica la vida animal, saturándola con los significados conscientes que se derivan de la comunicación y la expresión deliberada.