Trata a tu inferior como quieras ser tratado por tu superior
Los ateos se ríen de ese ser superior al que se rinde culto bajo el nombre de ser supremo y reducen a polvo, una tras otra, todas las pruebas de su existencia, sin notar que ellos mismos obedecen así a su necesidad de un ser superior y que no destruyen al antiguo sino para dejar lugar a otro nuevo.
Si el prior juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?
Soñaba el abad de San Pedro y yo también se soñar.