Más bien que aceptar la probabilidad fantásticamente pequeña de que las fuerzas ciegas de la naturaleza hubieran producido la vida, parece mejor suponer que su origen se deba a un acto intelectual deliberado
Lo lógico sería suponer que iban a ofrecerme algo para beber, pero, por lo visto hasta ahora, eso denotaría un optimismo rayano en el idealismo.