Teníamos un pacto de muerte. Tengo que llevar a cabo mi parte del trato. Por favor, enterradme cerca de mi nena, con mi chaqueta de cuero, mis vaqueros y mis botas de motorista. Adiós.
Yo Don José I por la gracia de Dios, Inca, Rey del Perú. Por cuanto es acordado en mi Consejo por junta prolija por repetidas ocasiones, ya pública, que los Reyes de Castilla me han tenido usurpada la corona y dominio de mis gentes, cerca de tres siglos