El Justicialismo ha dejado de ser la causa de un hombre para ser la causa del pueblo, y por ella sí valdría la pena darlo todo, incluso la vida
La pena ruidosa se gasta en ruido.
No hay peñasco sin nombre.
La imbecilidad es una roca inexpugnable: todo el que choca contra ella se despedaza.
Si hace una pregunta como ¿De qué color es el sueño?, o ¿Qué pesa más, una roca o un corazón entristecido?, no hay ninguna respuesta correcta que esté oculta. De hecho, la respuesta carece de importancia; las razones de la respuesta son mucho más interesantes.