Determinar la forma de gobierno más convincente para un país, es encontrar el medio de hacer concurrir en un punto todas las fuerzas sociales, es hallar el centro de gravedad de una gran masa para ponerla en equilibrio.
A partir de mi revisión de los artículos y mi experiencia personal en la mayoría de los así llamados Centros de SIDA en África, no encuentro en absoluto ninguna prueba convincente de que África esté en medio de una nueva epidemia de Inmunodeficiencia infecciosa.
Una cosa sobre todo hace sugestivo el pensamiento humano: es la inquietud.
Durante toda la evolución del gasto ostensible, tanto de bienes como de servicios o de vida humana, se da el supuesto obvio de que para que un consumo pueda mejorar de modo eficaz la buena fama del consumidor, tiene que ser de cosas superfluas. Para producir buena reputación, ese consumo tiene que ser derrochador.
No hay fórmula más eficaz para que una idea germine, que la de bañarla en sangre o cerrarla bajo siete llaves.