..., cuando un hombre, por causa de su aspereza natural, pretende retener lo que, siendo superfluo para él, es necesario para los demás, y, debido a la terquedad de sus pasiones, no puede corregirse, habrá de ser expulsado de la sociedad por constituir un peligro para ella.
Una cosa es la doctrina de Cristo, apartada de todos los intereses de esta tierra, y otra cosa es esta misma doctrina practicada por la iglesia, brutalmente materialista desde que se empezó a constituir como potencia.
El propósito de los medios masivos... no es tanto informar y reportar lo que sucede, sino más bien dar forma a la opinión pública de acuerdo a las agendas del poder corporativo dominante
No se deben presentar con trompetas las decisiones importantes de nuestras vidas. El destino ha de emprenderse en silencio.
En lugar de presentar certificados de buena conducta o temblar por si figuramos en alguna lista creo que deberíamos confesar gandhianamente: sí, somos veinticinco millones de sospechosos de querer pensar por nuestra cuenta, asumir la adultez y actualizamos creativamente, por peligroso que les parezca a bienintencionados guardianes.
BARTOLO- Los corazones van a acudir a ti en tropel
Si queremos comprender los desastres pasados, condición previa indispensable para cualquier intento de impedir que se repitan, lo que debemos hacer es acudir a quienes cometieron esos actos: ¿Por qué hicieron esas cosas? ¿Cuál es el mecanismo que engendra el horror? ¿Cómo puede convertirse un hombre corriente en un verdugo de masas?
Nunca llega a ser coronado por la inmortalidad quien teme ir adonde le conducen voces desconocidas.
Hemos dicho abiertamente que Steven Pagones, el fiscal de distrito auxiliar, lo hizo. Sus abogados dicen que él puede o no puede demandarnos. Si estamos mintiendo, que nos demanden, para que podamos ir al tribunal con él y demostrar que lo hizo.
Hay que presentarse ante los enemigos y ponerles buena cara; si no, creen que se les teme y eso les hace intrépidos.
Las cosas fabricadas han perdido la noble indiferencia por las esferas de la riqueza y la pobreza. Cada cosa hoy deja su impronta sobre su propietario, que no tiene ya otra elección que presentarse como un pobre diablo o, al contrario, como especulador.
La fotografía, a veces, hace aparecer lo que jamás se percibe en un rostro real (o reflejado en un espejo): un rasgo genético, el pedazo de uno mismo o de un pariente que proviene de un ascendiente (...) La fotografía ofrece un poco de verdad, con la condición de trocear el cuerpo. Pero dicha verdad no es la del individuo, que sigue siendo irreductible; es la del linaje.
Estoy muy contenta de aparecer junto a Sean Connery en la versión del juego de una de mis películas favoritas de James Bond. No todos los días tienes la oportunidad de convertirte en una Chica Bond, así que esto es un gran honor para mí