El verdadero buscador crece y aprende, y descubre que siempre es el principal responsable de lo que sucede.·
Un cristiano nunca puede juzgar lo interno de nadie. Como cualquier ser humano, un cristiano es un buscador de la verdad.
Un perro es un seguro de vida, un rastreador de rumbos, una brújula con cuatro patas.
El error más grande que puede tener una web es que su buscador sea malo.
No es la posesión de la verdad, sino el éxito que llega luego de la búsqueda, donde el buscador se enriquece con ella.