Yo por primera vez me animé a decirle que con gusto me habría casado con alguien así, pues esa simpleza es la base de la felicidad, y nada mejor que vivir al lado de alguien feliz.
¿No ves que es necedad o simpleza llorar por lo que con llorar no se puede remediar?
No es el alcohol. Por desesperación me echo como una mancha por los suelos oscuros lisos y de noche con arrojo de borracho me absuelvo. La tontería prueba que hay Dios porque infinita y eternamente nueva ella misma se imita.