Odio la publicidad, sinceramente. He pasado por la piedra de molino de las entrevistas y las considero una pérdida de tiempo. El tipo que encuentro en esas entrevistas haciéndose pasar por mí suele ser un engreído al que no me gustaría conocer.
Mi éxito es amable, discreto, ni presuntuoso ni avasallador
Ninguna cosa siente más el presuntuoso que ser notado de poco avisado.
El hombre selecto no es el petulante que se cree superior a los demás, sino el que se exige más que los demás, aunque no logre cumplir en su persona esas exigencias superiores.
La humildad de los hipócritas es el más grande y el más altanero de los orgullos.
No quiero a mi lado ni cura discreto, ni fraile humilde, ni jesuita sabiondo
Un ser autosuficiente es un ser aburrido.
Sólo tras haber desarrollado la perorata emocional que culmina con la palabra asombroso, por fin la fuerza de mis sentimientos había dejado de asombrarme lo suficiente para poder conciliar el sueño durante un par de horas...O algo parecido al sueño, pues, incluso semiinconsciente, me había convertido en una biografía en movimiento perpetuo, en memoria hasta el tuétano.
El amor no posee ni será poseído, porque es suficiente en sí mismo
La felicidad es ciega, sobrado arrogante para ver precipicios bajo las flores que cubren su camino
El de en medio de los Run DMC, se me ha aparecido en sueños, dice que mi estilo es fucking, que voy sobrado de ingenio, que siempre voy ebrio, que soy puro nervio, que soy preciso como un francotirador serbio, que escupo al ario, que tengo criterio, que soy la resistencia rebelde frente al imperio, que organice el asedio con micros y technics, que traje revolución como Immortal Technique.
Me he enterado de que los autobuses de Barcelona tampoco podrán tener publicidad de los preservativos durante la visita del Papa a España. ¿Tampoco se podrá hacer el amor durante la visita del Papa a España?
Habían cerrado las puertas enseguida pero el tren no se puso en marcha hasta por la tarde. Nos habíamos enterado con alivio de nuestro destino. Auschwitz: un nombre carente de cualquier significado entonces para nosotros pero que tenía que corresponder a un lugar de este mundo.
Reconociendo que durante toda mi vida he actuado más a impulsos de los sentimientos que obedeciendo al resultado de mis reflexiones, he creído reconocer que mi conducta ha dependido más de mi carácter que de mi razón, que habitualmente han sido opuestos, y, en sus choques constantes, nunca me pareció tener una razón a la altura de mi carácter ni un carácter a la altura de mi razón.
En los Simpsons. Sr. Burns: ¿Cómo quiere la pizza? ¡¿Extra de queso?! ¡¿Quién se ha creído que soy, Lorenzo de Médici?!