La creación poética deviene, cada día más, un ejercicio culto, compromiso al que rindieron un primer tributo nuestros vanguardistas, y se reduce progresivamente la tierra de cultivo para el fruto espontáneo. El poeta hace uso consciente de la intuición que le dota de su peculiar potencia cognoscitiva.
De adentro hacia afuera es un proceso, un continuo proceso de renovación basado en las leyes naturales que gobiernan el crecimiento y el progreso humanos. Es una espiral ascendente de crecimiento que conduce a formas progresivamente superiores de independencia responsable e interdependencia efectiva.
La verdad es que la Creación no hubiera sido posible, sino según el Orden, y el Orden es principalmente, que el hombre sea una imagen de Dios, por lo cual se debe perfeccionar más y más en amor y sabiduría y así gradualmente ser hecho esa imagen.
La ciencia se construye a partir de aproximaciones que gradualmente se acercan a la verdad.
La vida era una piedra que lentamente se iba gastando y afilando.
Muere lentamente quien evita una pasión y su remolino de emociones, justamente éstas que regresan el brillo a los ojos y restauran los corazones destrozados
Mis primeras canciones estaban llenas de rabia, a medida que pasaba el tiempo fueron adquiriendo un tono más optimista y poco a poco fueron virando hacia el pop, sobre todo a medida que yo me iba sintiendo más feliz
El amor crece poco a poco y por grados se parece demasiado a la amistad para encenderse en pasión. No pasa de ser una de tantas imitaciones de amor.
La paz es un viaje de mil millas y se debe ir paso a paso
Desconfía de aquellos que no han considerado nunca el suicidio. Van haciendo paso a paso el camino, cegándose al abismo que siempre acosa al hombre. Entran en la matemática rueda de la materia. Se hacen invulnerables a la desesperación. Cuentan incluso, fríamente, con el corazón
Callan los grillos bajo la hierba que el viento aplastó. Las auras giran lento por un cielo cargado de pesar. No veremos jamás tu pueblo, tu fanfarria, tu brujo.
Largos goces iniciados, caricias no terminadas, como si aun no se supiera en qué lugar de los cuerpos el acariciar se acaba, y anduviéramos buscándolo, en lento encanto, sin ansia.