Si bien debe existir una coordinación entre la lucha armada y las diversas formas de lucha política, la planificación global y la conducción estratégica de todas las formas de lucha deben estar en manos de la dirección combatiente.
Una coordinación arquitectónica y plástica, y hasta de la literatura y música; es decir, de todos lo valores artísticos contemporáneos dentro de una sola obra.