Escribir una carta es enviar un mensaje al futuro; hablar desde el presente con un destinatario que no está ahí, del que no se sabe cómo ha de estar (en qué ánimo, con quién) mientras le escribimos y, sobre todo, después: al leernos. La correspondencia es la forma utópica de la conversación porque anula el presente y hace del futuro el único lugar posible del diálogo.
La suerte de ruptura interna de la correspondencia de todos los nervios.
¿Qué camino vas a tomar, Nell? dijo el condestable, parecía interesado. ¿La conformidad o la rebelión? Ninguno de los dos. Los dos son simples...Son para gente que no puede manejar las contradicciones y ambigüedades.
Benevolencia no quiere decir tolerancia de lo ruin, o conformidad con lo inepto, sino voluntad de bien.
Toda la gente cruel se describe a sí misma como el parangón de la franqueza.
Lo que siguió entonces fue una exhaustiva comparación de detalles y un momento de pavoroso silencio cuando el detective y el científico llegaron a la conclusión de la práctica identidad de la frase común a aquellos dos rituales diabólicos pertenecientes a mundos tan diferentes y distantes entre sí.
Marilyn Monroe fue una víctima y yo no. Por eso no hay comparación posible
¿Que significa dejar pasar el momento? Evidentemente, es la situción más favorable para la insurrección cuando más nos favorece la correlación de fuerzas.
En las condiciones presentes, la única vía hacia el cambio del aparato ideológico-político que sostiene al régimen capitalista es la creación de una nueva correlación de fuerzas por el camino de la lucha política, social y cultural.