Nací en un tiempo en que la mayoría de los jóvenes habían de dejado de creer en Dios por la misma razón que sus mayores habían creído en Él - sin saber por qué.
Me siento más libre y no le tengo miedo a mis sueños. Siempre he creído que en la vida tienes que trabajar en lo que te haga feliz, antes de pensar en complacer a los demás.