Imposible, pues, que un Dios quiera modificarse a sí mismo; antes bien, creo que todos y cada uno de ellos son los seres más hermosos y excelentes que pueden darse y, por ende, permanecen invariable y simplemente en la forma que les es propia.
Sea lo que quiera Dios que sea, mi delito es la torpeza de ignorar que hay quien no tiene corazón, y va quemando, va quemándome y me quema.* (¿Y, ¿si fuera ella?)
Más que en ningún otro momento de la historia, la humanidad se halla en una encrucijada. Un camino conduce a la desesperación absoluta. El otro, a la extinción total. quiera Dios que tengamos la sabiduría de elegir correctamente.
Creo que tan sólo queda un vuelo exitoso más en mí, y espero que éste viaje sea eso. De cualquier manera, cuando termine este trabajo, pienso retirarme de esta clase de vuelos de malabarismo de larga distancia
Pinté con cariño, pinto con cariño y pintare con cariño...Y espero que alguien diga cuando falte: pintó con cariño.