Ya hemos visto que el estilo Renacimiento es una arquitectura de gusto que no busca ninguna lógica, consistencia y justificación aparte de proporcionar placer.
Hablar de arquitectura es muy distinto que hablar en arquitectura, porque no es lo mismo decir que hacer.
Uno siempre espera grandes aventuras, grandes intensidades existenciales, y cuando mira hacia atrás se da cuenta de que en realidad no pasó nada. La literatura es un modo de transformar esa nada en algo.
Si me dediqué a la literatura fue por eso. Para encontrar un ámbito de libertad absoluta.