En casa del herrero, cuchillo de palo.
Pero soy un hombre egoísta. Te he deseado desde que caíste en mi oficina. Eres exquisita, honesta, cálida, ingeniosa, seductoramente inocente; la lista es interminable. Te admiro. Te deseo, y la idea de alguien más teniéndote es como un cuchillo girando en mi alma oscura.
Sin una brisa, sin una ola, ¡permanece con la quilla alzada!
Un entendimiento todo lógica es como un cuchillo de hoja sola, que hiera la mano de su dueño.
Pero soy un hombre egoísta. Te he deseado desde que caíste en mi oficina. Eres exquisita, honesta, cálida, ingeniosa, seductoramente inocente; la lista es interminable. Te admiro. Te deseo, y la idea de alguien más teniéndote es como un cuchillo girando en mi alma oscura.
Sin una brisa, sin una ola, ¡permanece con la quilla alzada!