El narrador de mis libros es el hombre corriente. El grano de arena en la Historia. Aquel a quien nunca se pregunta, ese que desaparece sin dejar rastro, llevándose sus secretos a la tumba. Hablo de aquellos que no tienen voz. Los oigo, los escucho, los comprendo. La calle es para mí un coro, una sinfonía. Es infinitamente triste cómo todo se puede decir, susurrar y gritar en la nada.
Aspiro morir entre la penumbra de oro de una tarde, escuchando el musitar opaco y tenue de la lluvia...
El narrador de mis libros es el hombre corriente. El grano de arena en la Historia. Aquel a quien nunca se pregunta, ese que desaparece sin dejar rastro, llevándose sus secretos a la tumba. Hablo de aquellos que no tienen voz. Los oigo, los escucho, los comprendo. La calle es para mí un coro, una sinfonía. Es infinitamente triste cómo todo se puede decir, susurrar y gritar en la nada.
Un escritor no debe hablar sino escribir; el lector lee lo que ha escrito y punto;lo que ni has puesto en el libro no vale la pena decirlo de palabra.
¿Cómo se atreve usted a hacer esa acusación tan grave sin pruebas, cómo se atreve a decir que yo he dado la cinta, que hablar en el Parlamento es una filtración? ¿Pero qué respeto tiene usted a la filtraciónes?, ¿qué respeto eh al Parlamento
Ser un rebelde no es ser punk, ser un rebelde no es copiar a los gringos, ser rebelde no es vestirse de negro, ser rebelde es renegar de la televisión.
Inventariar perpetuamente lo que se es Es, renegar constantemente de sí y refugiarse en una esfera en que no se es ya nada más que una pura y libre mirada
No hay cosa más económica que rezar
Era el hijo menor, y la tradición familiar mandaba a los hijos menores a una iglesia u otra, donde no pudieran hacer mucho daño en el aspecto físico. Pero el exceso de lectura se había cobrado su precio. William descubrió que ahora rezar le parecía una forma sofisticada de suplicarle a las tormentas.
Tan pronto como te ocupas del bien y el mal de tus semejantes, creas una abertura en tu corazón por la que entra la malicia. Examinar, competir y criticar a otros te debilita y te derrota.
Jamás haría eso de criticar a la televisión de ahora. No es ni mejor ni peor. Es distinta. Hay situaciones del concierto que a veces me desconciertan, pero sé que tiene que ver con el país, con el mundo, con las nuevas sociedades. Hay que saber adaptarse, que no es lo mismo que conformarse.