Una relación nueva y osada de palabras es el más valioso obsequio para el espíritu, es nada inferior a una estatua del efebo Antinoo o a la poderosa bóveda de un portal.
Cuando no existen las posibilidades de educarse, de levantar dentro de la masa corpórea la estatua magnífica de un espíritu cultivado, no se es hombre, y mucho menos se puede ser ciudadano.
El talento que se nos ha dado, el tesoro de la verdad, no se debe esconder, debe transmitirse a otros con audacia y valentía, para que sea eficiente y, cambiando al imagen, para que penetre y renueve la humanidad como hace la levadura.
No me arrepiento de las miles de veces que vine a casa con las manos vacías, después de haber perdido todas mis provisiones y cebo. Cuando los días se hacen tan sombríos como ese, entonces sabes que pronto encontrarás el tesoro