El fracaso es una gran oportunidad para empezar otra vez con más inteligencia
El hombre, a quien el hambre de la rapiña acucia, de ingénita malicia y natural astucia, formó la inteligencia y acaparó la tierra. ¡Y aún la verdad proclama! ¡Supremo ardid de guerra!
Propongamos sin miedo una gran asamblea donde allí se proclame que la gente se ame contra viento y marea, desterrar la codicia, tirar la injusticia desde una azotea y colgar un letrero que diga te quiero y todos lo vean.
Las canciones nacieron durante la grabación de la película ya que el actor nos convenció que durante la filmación podría saltar de una azotea a otra, que el salto sería un acto de fe. A partir de ahí nacieron las canciones.
Tú por hacer, yo por quedarme tan parado y los dos juntos por tener nuestra cabeza en otro lado.
Si pudiese encerrar a todo el mal de nuestro tiempo en una imagen, escogería esta imagen, que me resulta familiar: un hombre demacrado, con la cabeza inclinada y las espaldas encorvadas, en cuya cara y en cuyos ojos no se puede leer ni una huella de pensamiento.