Creo que el papel del pintor es el de buscar no la otra realidad sino la auténtica realidad. Es con el ojo mental, creando un gesto poético, como puede reconstruirse la verdad
Algo que debería estar siempre presente en el pintor es la certeza de que en ningún caso debe hacerse verdaderamente pintura cuando se trata de amistad con la escritura, y que, de todas formas, su propio pensamiento plástico solamente podrá coincidir con el pensamiento literario en aquellas zonas en que el escritor, por exceso o descuido, pervierte su placer.