Si un perro salta en el regazo, es porque lo quiere, pero si un gato hace lo mismo, es porque sus piernas son más cálidas.
Mañana por la mañana, vencidos, regresaremos el gato y yo allí donde las gallinas no ponen y los geranios no dan flor. Donde sin alegría me encuentran los días mirando la vía del tren