El hogar hay que compartirlo entre la pareja y enseñarle a los hijos a colaborar. Entre todos hacemos una familia feliz
Entonces desapareció todo obstáculo; los padres y los familiares dejaron de oponerse, y la joven pareja se unió. Jamás hubo nada tan hermoso: parecían ángeles que hubieran anticipado sólo unos años su celestial y eterna unión.