Yo fui la primera que dije que el TLC no nos serviría, sólo para ponernos encima la bota de los gringos. Ahora los mexicanos sólo servimos para vender tacos y fritangas en las esquinas de nuestra bella ciudad
Ayer me preguntaron qué cambiaría y dije que nada, porque es una aventura que continúa y jamás pensé lo haré y luego en algún momento me detendré. Nada de eso. Fue más bien algo como esto es lo que haré y eso es lo que sigo haciendo.